¿Puede mi empresa obligarme a participar en un evento donde voy a ser fotografiado?

Un empleado de una empresa de productos del cerdo tiene especial habilidad en deshuesar el jamón.

Es por ello que, por su especial destreza como deshuesador especializado, la empresa le plantea que debe formar parte de una demostración de corte de jamón organizada que se celebrará en los próximos días.

El trabajador comunica desde el primer momento a la empresa su negativa y rechazo expreso a ver expuesta su imagen, con la expresión literal siguiente “bajo ningún concepto deseo que mi imagen sea captada fotográficamente”.

El hecho de que el empleado se negara a formar parte del evento es lo que motiva días después que la empresa le despida.

Por no considerarlo conforme a derecho el trabajador impugna la decisión del despido ante el juzgado de lo social. Considera que el motivo de fondo de la empresa es el simple hecho de haber ejercido su derecho a la propia imagen e intimidad.

Derechos recogidos en la Constitución a los que no cabe renunciar, al menos válidamente, en un contrato de trabajo cuyo objeto no sea precisamente ese, la cesión de la propia imagen, como pueda ser el de actores y actrices.

En estos derechos se basa y acoge el empleado para acudir en vía de recurso de amparo hasta el Tribunal Constitucional (TC), ya que tanto el Juzgado de lo Social y Tribunal Superior de Justicia desestimaron su demanda.

El TC finalmente da favorable acogida a la pretensión del trabajador despedido, al haber vulnerado su derecho fundamental a la propia imagen, la empresa incurrió en un despido nulo.

Como fundamentos de su decisión, la sentencia asienta que el contrato de trabajo no puede considerarse como un título legitimador de recortes en el ejercicio de los derechos fundamentales que le incumben al trabajador por el simple hecho de ser ciudadano.

Es decir que esta condición se mantiene más allá incluso de la organización privada de la empresa para la que presta sus servicios.

El interés de evitar que se pueda difundir el propio físico sin control es vertiente fundamental a proteger dentro del derecho a la propia imagen.

Limitaría en su caso la difusión de la propia imagen si concurriesen otras circunstancias diferentes a las que se tuvieron en cuenta para este caso, como serían que el contrato recogiera específicas indicaciones al respecto o que incluso el objeto de la contratación del empleado hubiera sido la exposición al público, a ser fotografiado o grabado aunque sea ocasionalmente, debido a su habilidad por ejemplo, y siempre dentro del contexto para el cual sea empleada la reproducción de su imagen.

 

Artículo 18 de la Constitución Española:

  1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen.
  2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.
  3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.
  4. La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

Es la STC 99/1994 de fecha 11 de abril de 1994.

 

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