España incumple la normativa europea en la regulación de la sucesión de contratos temporales

Una trabajadora, de profesión enfermera, es contratada  por la Administración en base a lo que en principio iba a ser un nombramiento de naturaleza temporal, si bien transcurrieron cerca de cuatro años y la empleada continuaba prestando servicios en ella.

La empleadora le renovaba su contrato sucesivamente hasta que, finalmente, es extinguido por la causa de cese de actividad.

Se trata en este caso de una contratación basada en la temporalidad de un servicio que, en realidad, cubre necesidades permanentes de la empresa que contrata a la trabajadora, como es el servicio de enfermería.

Tras la comunicación del cese la trabajadora acude al Juzgado, siendo precisamente el de lo Contencioso-Administrativo, el cual solicitará del Tribunal de Justicia europeo el esclarecimiento sobre si contraría o no el acuerdo marco europeo sobre contratación temporal el Estatuto Marco del Personal Estatutario de los Servicios de Salud españoles, ya que aquel hace posible renovar los nombramientos de duración determinada en el sector de servicios de salud.

El TSJUE ha resuelto que “el Derecho de la Unión Europea se opone a una norma nacional que permite la renovación de nombramientos temporales para atender necesidades temporales en materia de personal, cuando estas necesidades son en realidad permanentes”.

El Tribunal de la Unión Europea aclara que el acuerdo marco comunitario mencionado acerca de la contratación temporal  impone a los Estados miembros que desarrollen límites al abuso de la contratación temporal.

Añade la forma en que los Estados, en este caso España, debe regularlo, señalando como posibles las razones siguientes que permitan encadenar los contratos temporales, que son, razones objetivas que justifiquen la renovación de tales contratos; la duración máxima legal total de los sucesivos contratos de trabajo de duración determinada; o del número de sus renovaciones.

No obstante el TJUE sí encuentra conexión entre la sustitución temporal de trabajadores para atender necesidades de duración limitada con la causa  descrita por la norma europea primera, es decir, la que permite que por razones objetivas se pueda acceder a este tipo de contratación temporal. Por el contrario entiende el Tribunal que “los nombramientos de duración determinada no pueden renovarse para desempeñar funciones permanentes y estables incluidas en la actividad normal del personal estatutario fijo”.

 

 

Viñeta:Ferran Martín