El uso del idioma inglés en mi puesto de trabajo ¿puede imponerlo la empresa?

Air Nostrum se dirige a los pilotos de su plantilla, en base al previo requerimiento que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea-AESA- le hizo, en referencia a la recomendación de dicha Agencia Estatal sobre la utilización del inglés en los vuelos.

En un primer comunicado se les exigía usar el idioma inglés si bien un segundo comunicado exime a los pilotos de tener que emplearlo si todos los interlocutores u oyentes de una conversación ATC (comunicaciones aeroterrestres) tienen el español como lengua nativa.

Disconformes los 380 pilotos de la plantilla en España con la decisión empresarial, a través del Sindicato español de pilotos de líneas aéreas, presentan demanda ante la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, en el denominado procedimiento de conflicto colectivo, frente a la empresa Air Nostrum.

Básicamente el objeto de la demanda era la completa anulación de aquellas decisiones empresariales por ser contrarias , solicitando sentencia por la cual se anule la decisión de la empresa por ser contraria a la legislación vigente aplicable y se declare la facultad de los pilotos de Air Nostrum de hacer uso del idioma castellano en las comunicaciones aeroterrestres en territorio español y a hacer uso de su facultad de comunicarse en inglés cuando entiendan que es más adecuado en función de los interlocutores de la frecuencia en que tiene lugar la comunicación con el ATC, condenando a la empresa a respetar y observar dicha declaración.

La Audiencia Nacional estima parcialmente la demanda y anula la orden dada por Air Nostrum Líneas Aéreas del Mediterráneo SA, la cual fue después matizada”en lo relativo a imponer la obligación de que todas las comunicaciones ATC en todos los vuelos de la compañía se realicen en inglés, excluyendo tal obligación en aquellos escenarios en los que todos los interlocutores u oyentes de una conversación ATC tengan el español como lengua nativa. Y en consecuencia reconocemos parcialmente el derecho de los pilotos a emplear el castellano en las conversaciones ATC, en aquellos escenarios en los que todos los interlocutores u oyentes de una conversación ATC tengan el español como lengua nativa”.

No conforme con la sentencia de la AN, el SEPLA lo recurrirá en vía de casación ante el Tribunal Supremo.

El Tribunal Supremo, Sala Social, considera como “lo verdaderamente cierto y relevante, y lo que resulta decisivo en orden a la necesaria desestimación íntegra del recurso, no es sino que, a nuestro entender, en tales circunstancias, debe ponderarse el derecho de los trabajadores afectados por el presente litigio a usar la lengua española, poniéndolo en relación, tanto con el deber de diligencia y colaboración en el trabajo que estos tienen ( art. 20.2 ET ) respecto a las órdenes e instrucciones adoptadas por el empleador en el ejercicio regular de sus facultades de dirección, como con la obligación que aquellos igualmente tienen de observar en su trabajo las medidas legales y reglamentarias de seguridad ( art. 19.2 ET ), máxime si estas últimas, por depender de autoridades u organismos internacionales con competencias sobre el tráfico aéreo, y por afectar directa o indirectamente a los terceros que utilizan ese medio de transporte, se ven necesariamente sometidos al control y a los requisitos preestablecidos sobre las comunicaciones aéreas.

A su vez califica de insustancial a una de las alegaciones en que fundamentan el recurso de casación en que se invoca el art. 3.1 de nuestra Constitución, que se denuncia como infringido, puesto que lo que está en juego es no que “castellano es la lengua oficial del Estado” y “los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla” sino que lo está “la propia regulación reglamentaria en materia de tráfico internacional de aeronaves y los requisitos que, respecto a las comunicaciones, en ella se establecen, así como las facultades que, en el ámbito estrictamente empresarial, incumben al empleador”.

Finalmente el Tribunal Supremo desestima el recurso de casación y confirma la sentencia de la Audiencia Nacional por la que se reconoce el derecho de los pilotos a emplear el castellano en las conversaciones ATC, en aquellos escenarios en los que todos los interlocutores u oyentes de una conversación ATC tengan el español como lengua nativa. El Fallo de la sentencia es el siguiente:

“Por todo lo expuesto, en nombre del Rey, por la autoridad que le confiere la Constitución, esta sala ha decidido Desestimar el recurso de Casación interpuesto por el Letrado D. …., en nombre y representación del SINDICATO ESPAÑOL DE PILOTOS DE LÍNEAS AÉREAS (SEPLA), frente a la sentencia dictada por la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional, de fecha 16 de enero de 2015 , en procedimiento núm. 285/2014, a instancia del ahora recurrente contra AIR NOSTRUM LÍNEAS AÉREAS DEL MEDITERRÁNEO, S. A., sobre conflicto colectivo, y confirmar la sentencia de instancia. Sin costas”.

Es la sentencia del Tribunal Supremo, Sala Social, 425/2016, de 12 de mayo de 2016, recurso número 139/2015.

Carta enviada por AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea):

“Me pongo en contacto con usted, como responsable del departamento de solicitar su colaboración en la puesta en marcha de una iniciativa orientada a reducir el número de sucesos relacionados con el uso simultáneo de los idiomas inglés y español en las comunicaciones aeroterrestres. El impacto, tanto en incidentes como accidentes, del uso simultáneo de dos idiomas en las comunicaciones entre controladores de tránsito aéreo y pilotos ha sido constatado en diversos grupos de trabajo tanto nacionales como internacionales, así como en los datos recabados del Sistema de Notificación de Sucesos (SNS), el sistema de notificación EVAIR de Eurocontrol y por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC).

De acuerdo a la normativa actual, “Se usará el inglés a petición de toda estación de aeronave en todas las estaciones terrestres que sirvan a aeropuertos designados y a rutas usadas por los servicios aéreos internacionales” (Reglamento de Circulación Aérea) y tanto controladores como pilotos de transporte aéreo comercial tienen, al menos, un nivel 4 certificado de competencia lingüística operacional en idioma inglés al menos desde el mes de mayo de 2013.
Además se debe tener en cuenta que existen diversos volúmenes dentro del espacio aéreo español en los que, dada la proporción de tráfico internacional existente, la probabilidad de que coexistan tripulaciones hispano y no hispanohablantes en la misma frecuencia de comunicaciones aeroterrestres puede llegar a ser muy elevada y que en estas circunstancias es recomendable que todas las comunicaciones se desarrollen en idioma inglés para prevenir una posible pérdida de conciencia situacional de alguna tripulación.

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, se ha considerado necesario abordar este problema pasando de la mera recomendación de comunicar en idioma inglés en determinados volúmenes del espacio aéreo español (recomendaciones que se han mostrado ineficaces en el pasado) al establecimiento de la obligatoriedad de su uso.

El establecimiento del inglés como idioma único para la comunicaciones es una medida que además avalan y promueven organismos internacionales como OACI, EASA y EUROCONTROL especialmente donde haya presencia de un alto porcentaje de tráfico internacional. Por estos motivos, se ha comenzado el proceso de reforma normativa.

En paralelo al proceso iniciado, se ha estimado que, a corto plazo, podría ser muy eficaz que los distintos operadores aéreos con tripulaciones de habla hispana impulsaran esta medida dentro de sus organizaciones, para lo cual se ruega su colaboración. De este modo, ya que como establece el RCA, si el piloto comunica con control en idioma inglés este último estaría obligado a seguir la comunicación en el mismo idioma, se podrían alcanzar gran parte de los objetivos de esta medida, al menos a nivel local, incluso antes de que entre en vigorla reforma normativa mencionada, gracias a la experiencia de aplicación previa por parte de las compañías aéreas.

Inicialmente podrían establecer el uso del idioma inglés en ciertos TMAs donde se estime que los beneficios desde el punto de vista de la seguridad puedan ser más evidentes para ir avanzando, siempre que la experiencia se haya mostrado positiva, en su aplicación a otros volúmenes de espacio aéreo. No obstante dejarnos a su discreción la opción de implantar esta medida en todas sus operaciones, con las excepciones o salvaguardas que consideren oportunas”.