¿Puede el empresario reclamar el exceso del salario abonado?

La cuestión que surge es si una empresa puede reclamar a un empleado/a la devolución de los salarios cobrados de más, tras un año abonando una cantidad superior a la que considera que debió pagarle.

Este es el caso de una empleada que, desde que acordara con su empresa una reducción de la jornada de trabajo, y el cambio de centro de trabajo, estuvo cobrando durante los quince meses posteriores el mismo salario que percibía antes de reducirse su jornada.

Desde la perspectiva del tiempo transcurrido, no será sino transcurrido más de un año cuando la empresa interpone una demanda ante el juzgado de lo social reclamando la devolución de lo cobrado indebidamente por la trabajadora, basando su petición en que se produjo un error dentro el departamento de nóminas.

Otro de los motivos es que, de no estimarse la reclamación empresarial, con ello se produciría un injustificado beneficio para la trabajadora, al percibir una retribución superior a la legal que no le correspondía.

Por el contrario el Tribunal Superior de Justicia detecta en la habitualidad del pago un motivo para no aceptar la hipótesis de que existió un error, dado lo prolongado que fue en el tiempo, dice así:

“Y la empresa pudo, cuando se convino el nuevo régimen de jornada y cambio de centro de trabajo, dejar constatado que, en correspondencia a esta modificación, el salario a percibir sería el devengado según la nueva jornada, por lo que no puede achacarse a omisión involuntaria ni a error el pago de lo que se reputa como indebido. Por ello, en el presente caso es prevalente la proyección dada en el plano hermeneútico al pacto por la sentencia de instancia, que se confirma”.

En cuanto a los términos del acuerdo que suscriben ambas partes,  no hace mención alguna a las condiciones como que, en su caso, el salario quedaría afectado por dicha reducción de la jornada.

Al respecto, el TSJ  se pronuncia:

“Lo cierto es que en el pacto de reducción de jornada nada consta en relación con el salario, y sea cual fuere la causa por la que empresa califica como indebido el abono en tiempo tan dilatado, el pacto ha de ser interpretado en la forma que la sentencia de instancia concibe, es decir, con criterio fundado en su propia literalidad, sin presuponer que la reducción de jornada conlleva también el efecto implícito de la consiguiente disminución del salario como prestación recíproca entendida o prevista por las partes, habiéndose aplicado correctamente la regla primera de interpretación de los contratos que sanciona el art. 1.281 del Código Civil: “Si los términos de un contrato son claros y no dejan duda sobre la intención de los contratantes se estará al sentido literal de sus cláusulas.

Es reiterado criterio de la jurisprudencia el que “la interpretación de los contratos y demás negocios jurídicos es facultad privativa de los Tribunales de Instancia, cuyo criterio, como más objetivo, ha de prevalecer sobre el del recurrente, salvo que aquella interpretación no sea racional ni lógica o ponga de manifiesto la notoria infracción de alguna de las normas que regulan la exégesis contractual”.

( SSTS de 12 de noviembre de 1993 , 20 de marzo de 1997 , 3 de febrero y 21 de julio de 2000, con cita de igual doctrina de la Sala Primera de 29-9-2010 )”.

El TSJ de Madrid desestima el recurso de suplicación y con ello la demanda, presentados ambos por la empresa.

Es la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Social, Sección 6ª, Sentencia 783/2015 de 16 de noviembre de 2015, recurso número 601/2015.