El despido disciplinario y el principio de proporcionalidad de la sanción

La sentencia del TSJ de Madrid nº 49/2014 de 22/01/2014 establece la improcedencia del despido de un trabajador que hurta un bien de la empresa.

Se produce en el caso recogido en la sentencia un despido disciplinario cuyo hecho la empresa califica de falta muy grave de hurto o apropiación frente a la empresa durante la jornada laboral, tipificada en el Convenio Colectivo aplicable así como en el artículo 54. 2 d) del Estatuto de los Trabajadores, por transgresión de la buena fe contractual.

Entiende el Magistrado que no puede considerarse como proporcional la medida sancionadora aplicada al trabajador puesto que, en primer lugar, el trabajo que desempeña el trabajador, como charcutero, no implica en sí mismo, que deba desarrollarse en base a una especial confianza de la empresa sobre el trabajador que, sin embargo, sí conllevaría y se exige por tanto en el trabajo desarrollado por un cajero o a un reponedor. No puede por tanto imputarse un abuso de confianza cuando no es este un elemento integrante del trabajo que desempeña.

En segundo lugar considera que hay que atender a las circunstancias tanto personales como laborales del trabajador. Entre ellas, la antigüedad que tiene en la empresa, en el caso concreto que trata la sentencia, de más de 8 años, y también la ausencia de antecedentes por infracciones laborales del trabajador en la empresa.

Señala la sentencia la doctrina jurisprudencial seguida en sentencia de fecha 2/04/1992, con argumentos jurídicos como este:

“”las infracciones que tipifica el artículo 54.2 del E.T ., para erigirse en causas que justifiquen la sanción del despido, han de alcanzar cotas de culpabilidad y gravedad suficiente, lo que excluye su aplicación bajo nuevos criterios objetivos, exigiéndose, por el contrario, análisis individualizado de cada conducta, tomando en consideración las circunstancias que confirman el hecho, así como as de su autor, pues sólo desde tal perspectiva cabe que tales infracciones, las que tipifica el artículo 54.2 del E.T ., si bien manifiestan incumplimiento contractual, no denotan, abstractamente consideradas, la conjunta concurrencia de culpabilidad y gravedad suficiente la teoría gradualista que ha consagrado añeja y consolidadas jurisprudencia, tiene su fundamento, precisamente en la expuestas consideraciones las cuales, en el caso, no se hacen para la censura jurídica de la sentencia recurrida sino con el exclusivo objeto de precisar el alcance del inexcusable requisito de contradicción (con el derecho aplicado a cada caso concreto) que ahora retrate”.

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